La propuesta plantea la renovación de la plaza para reforzar su valor urbano y su relación con la Iglesia de Santa María la Mayor, mejorando la accesibilidad, la pavimentación y la integración de la vegetación y el mobiliario urbano. El diseño se articula mediante una línea de piedra de Calatorao que unifica el espacio e incorpora distintos elementos funcionales, mientras que la instalación de pérgolas metálicas con iluminación LED integrada proporciona sombra, mejora la calidad ambiental y refuerza la identidad del conjunto. La redacción del Proyecto de urbanismo y arquitectura resulta interesante además por el detalle esmerado que se ha puesto en el diseño de las piezas únicas que componen las “islas” de Calatorao que delimitan las zonas verdes transitables. La comunicación entre las vías que la acogen, sus diferentes cotas, han confluido en este Proyecto haciendo que su redacción haya sido un placentero juego geométrico al servicio de la comunidad.
